Extorsiones telefónicas, secuestros exprés, piratería, asaltos, robos, narcotráfico y robo de identidad vía hi5. He sido víctima de este último delito.
Resulta que a algún degenerado, se le ocurrió que sería divertido crear una cuenta de hi5 con mi dirección de correo electrónico, cambiando mi nombre por el de José y poniéndome amigos que ni conozco. Y yo ni enterado estaba, porque ni me interesa el jái-fái ese.
Los primeros indicios de este robo de identidad se presentaron hace ya algunos años, cuando me empezaron a llegar invitaciones para agregar amigos, en las que mi nombre aparecía como José. No le di importancia, ni sabía y ni me interesaba por qué sucedía ésto, hasta que hace pocas semanas me enteré de la truculenta verdad.
Una estimada amiga me etiquetó en algunas de las fotografías de su jái-fái, supongo que con mi dirección de correo electrónico o algo así, la verdad como no me interesa, no sé cómo funciona. De esta manera, recibí un correo electrónico que me indicaba que había sido etiquetado en dichas fotos. Total, que le doy click al link y, efectivamente, era yo el de las fotos. Pasé el cursor del mouse sobre una de ellas y ¡oh sorpresa!, apareció que mi nombre era José. Pues le di click a la foto de "José" (o sea yo), y me salió un perfil de hi5 con mi dirección de correo electrónico, pero sin mi verdadero nombre y, claro está, sin mi autorización.
Nuevamente no le di importancia alguna, y hasta se me había olvidado. Pero en una conversación que hoy mantuve con mi Amarantita hermosa, el tema salió nuevamente a la luz, así que decidí fingir que se me había olvidado la supuesta contraseña del jái-fái, y a mi dirección de correo electrónico me llegó un link para cambiarla. Así recuperé mi identidad (Osama Bin Laden Jr.).
Sólo me queda una pregunta por responder: ¿Qué clase de ocioso, degenerado, maniático y psicópata es capaz de hacer este tipo de cosas? Sepa la chin...a poblana.
Resulta que a algún degenerado, se le ocurrió que sería divertido crear una cuenta de hi5 con mi dirección de correo electrónico, cambiando mi nombre por el de José y poniéndome amigos que ni conozco. Y yo ni enterado estaba, porque ni me interesa el jái-fái ese.
Los primeros indicios de este robo de identidad se presentaron hace ya algunos años, cuando me empezaron a llegar invitaciones para agregar amigos, en las que mi nombre aparecía como José. No le di importancia, ni sabía y ni me interesaba por qué sucedía ésto, hasta que hace pocas semanas me enteré de la truculenta verdad.
Una estimada amiga me etiquetó en algunas de las fotografías de su jái-fái, supongo que con mi dirección de correo electrónico o algo así, la verdad como no me interesa, no sé cómo funciona. De esta manera, recibí un correo electrónico que me indicaba que había sido etiquetado en dichas fotos. Total, que le doy click al link y, efectivamente, era yo el de las fotos. Pasé el cursor del mouse sobre una de ellas y ¡oh sorpresa!, apareció que mi nombre era José. Pues le di click a la foto de "José" (o sea yo), y me salió un perfil de hi5 con mi dirección de correo electrónico, pero sin mi verdadero nombre y, claro está, sin mi autorización.
Nuevamente no le di importancia alguna, y hasta se me había olvidado. Pero en una conversación que hoy mantuve con mi Amarantita hermosa, el tema salió nuevamente a la luz, así que decidí fingir que se me había olvidado la supuesta contraseña del jái-fái, y a mi dirección de correo electrónico me llegó un link para cambiarla. Así recuperé mi identidad (Osama Bin Laden Jr.).
Sólo me queda una pregunta por responder: ¿Qué clase de ocioso, degenerado, maniático y psicópata es capaz de hacer este tipo de cosas? Sepa la chin...a poblana.



